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Inspiración Para La Vida Diaria

El Avivamiento
 

El avivamiento es imperativo porque las compuertas del infierno se han abierto sobre esta degenerada generación. Necesitamos (y decimos que queremos) avivamiento. Sin embargo, los cristianos elegantes y superficiales del presente quisieran el Cielo abierto y el avivamiento servido como por una máquina expendedora de gaseosas. Pero Dios no ha mecanizado su glorioso poder para adaptarlo a nuestro calendario religioso. "Deseamos que venga el avivamiento a nosotros como vino en las Hébridas," dijo hace poco un pastor. Pero, ¡hermanos! ¡el despertamiento no vino a las islas de Escocia por sólo desearlo! Los cielos fueron abiertos y el gran poder de Dios sacudió aquellas islas porque, "frágiles hijos del polvo… santificaron un ayuno y convocaron a solemne asamblea" y esperaron con lágrimas, cansancio y dolores de parto ante el trono del Dios vivo.

Esa visitación vino porque Aquel que buscó una virgen para engendrar Su Hijo Amado, halló un pueblo de pureza virginal en aquellas almas de visión y pasión ardiente. Ellos tenían un solo motivo al orar.
Ninguna petición fue manchada por la necesidad de salvar la cara a alguna denominación decadente. Su ojo era sencillo, deseando sólo la gloria de Dios. No les movía la envidia de otro grupo que les sobrepasara en crecimiento, sino que estaban celosos por Jehová de los Ejércitos, cuya gloria estaba en el polvo, "las murallas arruinadas y las puertas consumidas con fuego." Para atraer el mover del Espíritu Santo, una iglesia evangélica, basada en la Biblia no basta. Amados, tenemos miles de iglesias así alrededor del mundo.
Una señorita de diecisiete años y un joven de la misma edad pueden ser padres, y hasta pueden estar casados legalmente, pero, ¿justifica esto el engendrar? ¿Tendrán seguridad financiera para cubrir las necesidades?
¿Son mentalmente maduros para guiar ese niño en el camino que debe andar?

El avivamiento moriría en una semana en algunas de nuestras iglesias "bíblicas", pues, ¿Dónde están las madres en Israel para cuidar a los recién nacidos? ¿Cuántos de nuestros creyentes son capaces de guiar un alma de las tinieblas a la luz de Cristo?
Sería tan lógico tener nacimientos espirituales en la condición en que están algunas iglesias como poner un bebé en manos de un retrasado mental. El nacimiento de un hijo natural es precedido por meses de carga y días de dolor. Así es el nacimiento de un hijo espiritual. Jesús oró por Su Iglesia, pero para lograr su nacimiento espiritual se entregó a la muerte.
Pablo oraba "noche y día... con vehemencia" por la iglesia; y además estaba con dolores de parto por los pecadores.
Fue "Cuando Sión estuvo de parto que engendró hijos."

Una iglesia que ve su generación presa de la falsa religión y le enferma la visión de los millones que perecen; entonces espera… quizás días, semanas y aún meses, hasta que el Espíritu mueve sobre ella y los cielos se abren con la bendición de avivamiento.
Las mujeres de la Biblia que habían sido estériles fueron las que trajeron los hijos más nobles: -Sara, estéril hasta los noventa años, engendró a Isaac.
-Raquel, cuyo doloroso grito: "¡Dame hijos o muero!" fue atendido, engendró a José, quien libró la nación.
-La mujer de Manoa dio a luz a Sansón, otro libertador de su nación.
-Ana, un alma quebrantada, sollozando en el santuario, haciendo votos y continuando en oración ignoró, el reproche de Elí, derramó su alma y recibió su respuesta en Samuel, que vino a ser el profeta de Israel.
Aun cuando los predicadores claman semana tras semana: "Tenéis que nacer otra vez," ¿cuántos pueden decir con Pablo: "Aunque tuviereis diez mil ayos en Cristo, no tenéis muchos padres, pues yo os engendré en Cristo Jesús por la palabra verdadera del Evangelio"?
Así, los engendró en la fe. No dice que oró meramente por ellos, sino implica que estuvo de parto por ellos. Si durante el último siglo los alumbramientos físicos hubieran sido tan escasos como los nacimientos espirituales, la raza humana casi se habría extinguido.

"Debemos orar para vivir la vida cristiana," decimos; cuando la verdad es que debemos vivir la vida cristiana para orar.
"Si estuviereis en Mí..., pedid" (o sea, orad). Ya sé que "pedir" incluye solicitar a Dios la salvación de nuestros amados. Pero orar es más que pedir. Orar es ciertamente ponernos bajo el dominio del Espíritu Santo a fin de que El pueda obrar en y por nosotros. En el primer capítulo del Génesis vemos que cada cosa con vida producía fruto según su especie. Del mismo modo, ¿no tendría cada alma regenerada que traer otras almas a luz? A los evangelistas se nos atribuyen muchos éxitos que no son realmente nuestros.
Hay una mujer en Irlanda que ora horas enteras. Cada día ora por este pobre tartamudo. Otros me dicen: "No pasa un día que no interceda ante el trono de Dios por usted." Estos cristianos han engendrado muchas almas que se me atribuyen a mí, mientras que muchas veces yo no soy sino la partera de tales nacimientos espirituales.
En el juicio nos sorprenderemos de ver grandes galardones ir a discípulos desconocidos. A veces pienso que los predicadores que atraemos los ojos del público estaremos entre los menos recompensados. Por ejemplo, conozco hombres que predican hoy sermones que predicaron veinte años atrás, que ya no traen vida.

Estos predicadores años atrás oraban.
Uno me dijo: "Es cierto, hermano, ahora no oro tanto como lo hacía antes, pero el Señor comprende." ¡Ay! ¡El comprende!… pero no nos excusa por estar más ocupados que lo que El quiere que estemos.
Es verdad que la ciencia ha aliviado algunos de los sufrimientos que nuestras madres conocieron al dar hijos al mundo, pero la ciencia nunca podrá acortar los largos meses de embarazo.
Del mismo modo, nosotros los predicadores hemos hallado medios más fáciles de conseguir que la gente venga al altar para salvación o para ser llenos del Espíritu Santo.
Para la salvación se permite a la gente que sólo levante la mano, y "listo," los gemidos al pie del altar son eliminados.
Para ser llenos del Espíritu Santo -se dice a la gente- "solo ponte de pie donde estás y el evangelista orará por ti y serás lleno."
¡Qué vergüenza! Hermano, antes que el milagro tenga lugar, verdadero avivamiento y nacimiento de almas todavía demandan dolores de parto.
La venida de un bebé al mundo incomoda el cuerpo de la madre. Así el crecimiento del "cuerpo" de un avivamiento y la agonía de intercesión incomoda la iglesia.
La futura madre siente más y más la carga a medida que se acerca el tiempo del nacimiento ( a menudo pasando horas de desvelos y lágrimas.) Así, las lámparas del santuario han de quemar a medianoche mientras intercesores angustiados derraman sus almas cargando la iniquidad de una nación. La futura madre, a menudo, pierde el deseo de comer, y por amor al que ha de nacer se niega ciertas cosas. Así, la negación de comida y un amor que consume se apodera de los creyentes, que se avergüenzan de la esterilidad de la iglesia.
Cuando las mujeres están embarazadas, a medida que se acerca el alumbramiento, se ocultan de las miradas públicas. (Así, por lo menos, lo solían hacer.) Del mismo modo, los que conocen dolores de parto en el alma se ocultan de la publicidad y buscan el rostro del Dios santo.
Es evidente que Jacob amaba a Raquel mucho más que a Lea; sin embargo, la "mujer dichosa" era Lea, porque ella tenía hijos.
Considera cómo Jacob sirvió catorce años por Raquel; sin embargo, aquella espléndida devoción no fue ningún consuelo para la mujer herida de esterilidad. Sin duda, Jacob demostró su amor cargándola de joyas como era costumbre en aquellos días; pero las fruslerías externas no la consolaban, y aunque Raquel era hermosa de vista, su esterilidad no hallaba compensaciones en su hermosura o en la admiración de otros.
La terrible verdad era que Lea tenía cuatro sonrientes niños alrededor de sus faldas, pero de la estéril Raquel se burlaban hombres y mujeres.
Puedo imaginarme a Raquel-con los ojos rojos de llorar, más que los ojos de Lea jamás estuvieron, con su cabello desordenado, con su voz ronca por el gemir- viniendo ante Jacob, disgustada por su esterilidad, humillada por la desesperación de su condición, llorando con un grito penetrante:

"¡Dame hijos, o si no, me muero!" (Génesis 30:1).
Este grito desgarraba el corazón de Jacob como una espada desgarraría su carne. Para espiritualizar esto diremos que su oración no era de rutina, sino de desesperación, pues había sido presa del dolor, pasmada de vergüenza y humillada por su esterilidad.
Predicador, si tu alma es estéril, si las lágrimas están ausentes de tus ojos, si los convertidos están ausentes de tu altar, ¡no te conformes con tu popularidad! ¡rehusa el consuelo de tus títulos o de los libros que hayas escrito! Sincera pero apasionadamente, invita al Espíritu Santo a inundar tu corazón de dolor porque eres espiritualmente incapaz de traer hijos. ¡Oh, el reproche de nuestros altares estériles! ¿Crees que el Espíritu Santo se deleita en nuestros órganos eléctricos, nuestros pasillos alfombrados, nuestras nuevas decoraciones, si la cuna está vacía? ¡De ningún modo!

¡Oh, que el silencio de muerte del santuario pueda ser roto por el bendito grito de recién nacidos! No hay reglas fijas para el avivamiento. Aunque los bebés nacen en todas partes por el mismo proceso, ¡cuán diferentes son entre sí! ¡No hay copias exactas! Por el mismo proceso de dolor de alma y oración insistente y carga por la esterilidad se han producido todos los avivamientos en todas las edades. Pero ¡cuán diferentes han sido los avivamientos entre sí! A Jonathan Edwards no le faltaban congregaciones, y no tenía apuros financieros, pero el estancamiento espiritual le aterrorizaba.
La vergüenza de la falta de conversiones doblegó sus rodillas y golpeó su espíritu de tal modo que su alma herida se aferró al trono de gracia en silencioso gemir hasta que el Espíritu Santo vino sobre él. La Iglesia y el mundo conocen la respuesta de sus victoriosas vigilias. Los votos que hizo, las lágrimas que derramó, los gritos que salieron de su boca,
todo está escrito en el libro las crónicas de las cosas de Dios.
Del mismo modo Zinzendorf, Wesley, etc. que fueron sus parientes espirituales, (pues hay una aristocracia del Espíritu como la hay de la carne.) Tales hombres desprecian todos los honores y buscan tan sólo ser honrados por el Espíritu Santo. Las historias políticas y militares se desarrollan alrededor de simples individuos. La historia está tapizada con nombres de hombres que se invistieron de poder de una manera u otra y muchas veces hicieron temblar el mundo.

Piensa en el genio maléfico de Hitler. ¡Cuántos reyes destronó, cuántos gobiernos derribó, cuántos millones de tumbas llenó! Fue para nuestra edad un azote mayor que diez plagas. La Biblia dice que en los últimos días, cuando hombres impíos obran impíamente, "el pueblo que conoce a su Dios se levantará y hará proezas." No los que cantan acerca de Dios ni los que escriben y predican acerca de Dios, sino los que conocen a su Dios, serán fuertes y harán proezas. El hablar acerca de comida no llena el estómago, ni el hablar de ciencia hace sabios; ni el hablar de Dios significa que las energías del Espíritu Santo están con nosotros. Hacemos bien en contemplar el hecho de que el avivamiento viene como resultado de una sección de la iglesia limpiada, humillada e inclinada en súplicas e intercesión.

 

 




En La Casa del Alfarero
 

Jeremías 18:1-4

Dios es perfecto, en esto usted y yo estamos de acuerdo. Usted y yo, sabemos que Dios no ama la mediocridad, El aprecia la excelencia y la excelencia de Dios está tocada de su gloria. Cuando no hemos visto a Dios tenemos que conformarnos con una versión narrada y relatada, al estilo del actor de turno; somos entonces cristianos que vivimos con una fe prestada, con la experiencia prestada de otros, con las revelaciones prestadas de aquellos que han palpado cosas mayores. El poeta Job lo declaró asi, en el día de su glorioso encuentro con Dios: « de oidas, te había oido, más ahora mis ojos te ven»


Cuando Dios habla de la excelencia del poder de Dios, la misma está vertida en vasos de barro (2a Cor 4:7- 18).
Es un misterio para la lógica y la razón que El Tesoro de Dios esté guardado en un recipiente de barro; que algo tan glorioso y de tanto valor esté dentro de algo tan frágil y tan débil, es verdaderamente incomprensible.
Pero más dificil de entender y de aceptar es que La Excelencia de Dios (SU GLORIA) esté marcada de tribulaciones, de apuros, de persecusiones y derribamientos; de menosprecio y de muerte; de padecimientos sin límites, de desgaste exterior y de gemidos de angustia.

EL GLORIARSE EN LAS APARIENCIAS

Si El Divino Alfarero es Todo Perfecto, el barro es todo imperfecto. Con un mortal y apestoso hedor de soberbia y de apariencia, el barro presume discutir con El Alfarero para decirle « por que me haces asi» « por que me haces esto».
Presume conocer a Dios estando aun en el fango, presume ser un vaso útil cuando no es más que inútil barro y suciedad que mancha. Pero el barro que conoce a su hacedor ha sentido sus manos puras de alfarero, ha sentido el duro proceso del perfeccionamiento. Ha sido moldeado en su alma con los dedos perfectos del Hacedor Divino.

LA FORMA LA DA EL ALFARERO Y NO EL VASO

La causa de nuestra ruína ministerial se debe a que jugamos a ser «dioses» «alfareros» «poderosos» Dios nos pone como un MODELO DE VASIJA UTIL y nos exhibe ante el mundo y su iglesia COMO UNA DE SUS OBRAS, pero repentinamente la vasija presume ser gloriosa por si misma, siente que es bella por si misma, olvidándose que en otro tiempo no era mas que fango.

¿CUANTAS VECES HEMOS PECADO?

¿ cuántas veces hemos pecado de soberbia, por que hemos desplazado a Dios, como El Autor, o lo hemos desplazado como El Alfarero, o lo hemos desplazado como el Buen Pastor, dentro de la Iglesia, de la cual muchas veces presumimos ser «sus dueños» ? ¿ O cuántas veces hemos fallado como esposos y padres en nuestros hogares forzando a nuestros hijos a entrar en NUESTROS PROPIOS MOLDES o presionando a nuestro cónyuge, PARA QUE SEA AQUELLO QUE NOSOTROS QUEREMOS Y A LA MANERA NUESTRA?

LA HUMILLACION UN COSTOSO CAMINO PARA LA CARNE...

Alguna vez lei que hacer un sermón nos puede gastar 20 minutos, pero formar a un hombre puede gastarle a Dios, 20 y 40 años. Tengo que decirles de todo corazón, que desde que me enamoré de Berlides, me propuse trabajar por hacerla dichosa y vivir para contruir un hogar feliz... Pero del dicho al hecho, como ustedes saben, hay mucho trecho... Y hemos tenido en verdad un hogar bendecido y precioso y Dios nos ha regalado unos hijos que me animan e inspiran cada dia, pero como ustedes, también nosotros, siempre andamos en pos de lo perfecto. Todos nuestros hijos han sido siempre una bendición en nuestras vidas y ministerio... Y considero esto un tremendo regalo de Dios. Pero déjeme contarle algo que sucedió en mi hogar y casi me aniquila.

CUANDO QUISE MORIRME

Antes de que me sucediera a mi, pensé siempre que era una cosa de cobardes el desear morirse, hasta que esta realidad me tocó.Le había pedido a mi hijo mayor realizar una visita a una hermana que estaba necesitada de que la visitásemos, en tres ocasiones, y debido a sus muchas ocupaciones estudiantiles y con la iglesia no lo habia hecho. Mi hijo se convirtió al Señor a los cuatro años, y a los 8 años empezó a predicarle a los niños en los cultos especiales de niños, hoy dia tiene 16 años, es bautizado con el Espíritu Santo y es un gran colaborador nuestro en la iglesia.

Aquel dia mi hijo estaba descansando y viendo un programa de televisión, entonces lo llamé para preguntarle si habia visitado a la hermana que requeria ser visitada, me respondió que no, y entonces mi carne reaccionó con tal torpeza que maltraté con palabras duras y torpes a mi hijo. Yo mismo provoqué a ira a mi hijo, el cual reaccionó como nunca antes lo había visto, herí de tal manera sus sentimientos que actuó sin contenerse, en una furia extraña. Cuando me di cuenta de mi error , ingresé a mi cuarto donde mi hijo lloraba, y decia cosas que me partieron el alma... Me sentía pecador y criminal, quise pedirle perdón y él me expresó que no deseaba hablar conmigo.

Me sentí tan impotente en aquel momento y tan malo que me lancé al piso a llorar y a gritar, tuve el temor en ese instante de que mi hijo se fuera al mundo por culpa mia... Entonces le dije a Dios que me quitara la vida, que yo no era digno de seguir predicando, mi hijo se arrodilló al lado mio, y me abrazó, humildemente, me perdonó y me pidió perdón, nos abrazamos y pasamos un momento juntos, luego quedé solo en mi cuarto, con deseos de morirme... ! No quiero vivir, Señor ¡ era toda mi oración.

MUERTE O HUMILLACIÓNMientras invocaba a Dios, para que me quitara la vida... Sentí repentinamente que me quedaba sin fuerzas, y empecé a darme cuenta que EN VERDAD ME ESTABA MURIENDO, sentí que me faltaba el oxigeno y que todo giraba a mi alrededor, ! Me estoy muriendo, Dios...! Exclamé... Senti la horrible presencia de la muerte, y le dije a Dios de nuevo, que me estaba muriendo... Entonces Dios me habló y me dijo: Tú me has dicho que quieres morirte... ¿ aun quieres morirte? o ¿ quieres humillarte?! Me humillo ante ti, Señor! Exclamé de todo corazón.

Y aquel dia vi toda la apariencia de padre perfecto, con la cual me cubria, hecha pedazos, por Dios. Me di cuenta que como padre, yo era un fracaso. A los 20 años de misionero descubri, que algo andaba mal en mi vida como padre, como esposo y como siervo de Dios.
Estaba muy avergonzado con Dios, con mis hijos y con mi esposa... No me atrevia a levantar mi cabeza, dentro de mi hogar, me sentí un perfecto fracaso... Pero Dios amorosamente empezó a ministrarme.

EL BARRO EN LAS MANOS DEL ALFARERO...

Pasé la semana siguiente de dicho suceso, con mi rostro abajo, evaluando mi vida, familiar y ministerialmente... Con los ojos transparentes del Espíritu de Dios, pude ver la causa de mi fracaso y de mi tragedia... El orgullo me estaba llevando a situaciones vergonzosas y equivocadas, me arrepentí de todo corazón, y me dispuse al tratamiento del Divino Alfarero.

UN DOMINGO DIFICIL

El siguiente domingo, estaba en mi pequeña oficina, orando antes de salir a entregar la palabra, cuando siento al Espíritu de Dios hablarme en relación a la situación con mi familia... NO ERES DIGNO DE ENTREGAR MI PALABRA HOY... MIENTRAS NO PIDAS PERDON A TU HIJO Y A TU FAMILIA PUBLICAMENTE, NO TE ATREVAS A PREDICAR MI PALABRA...Senti un inmenso peso que me sobrecargó en aquel momento, sabía que era Dios quien me estaba hablando... Y pude ver nuevamente al orgullo hablándome, para que no hiciera lo que Dios me ordenaba. Cuando pasé al altar empecé a tartamudear, pero lo logré, hice pasar a mi hijo y que se parara a mi lado, luego pasó mi esposa y mis demás hijos y entonces les dije, lo que ya ustedes han leido aqui... Luego me volví a Samuel, y lo abracé pidiéndole perdón público, y le pedí perdón a mi demás familia... Entonces la iglesia se movió y empezó a pedirse perdón, unos a otros, las familias lloraban mientras se abrazaban los unos con los otros... Sobra decirles que fue una mañana inolvidable y llena de la gloria de Dios. Ese dia me sentí victorioso... Pero el Alfarero no estaba conforme...

QUIERO QUE RENUNCIES

DIOS siguió hablándome durante los dias siguientes, y me mostró algo tan triste de mi vida en relación al ministerio que me ha marcado desde aquel dia... ! QUIERO QUE ME DEJES PASTOREAR A MI ! !QUIERO SER EL PASTOR DE ESTA IGLESIA !
Como no entendía lo que Dios me estaba diciendo me volví a él en oración, mientras pensaba en una renuncia al pastorado. Una noche se lo conté a mi esposa, ella me dijo que era un asunto para orar juntos. En medio de una búsqueda intensa del rostro de Dios, junto a la iglesia, Dios empezó a mostrarme cosas muy negativas en mi vida que estaban afectando a la iglesia, de la misma manera en que se había afectado mi familia... Dios sacó a luz todo mi orgullo y mi soberbia; mi mal caracter, mi presunción de ser algo que no era, mi alto concepto de mi mismo... Me dijo que la iglesia había sido formada a imagen y semejanza mia, y que yo era el centro y el principal en la congregación. Él había venido para pedirme la iglesia. Dios quería ser el Centro, El Principal, El Pastor de la iglesia que yo consideraba mia.

QUIERO DECIRLES QUE RENUNCIO

Quince dias después en una escuela dominical, le dije a la iglesia que yo renunciaba desde ese dia a ser el pastor, y públicamente confesé mis errores y le pedí perdón a la congregación, luego les expliqué que yo sería desde aquel dia un simple ayudante y colaborador de Dios. No saben la carga que se fue de mi desde aquel dia... Lo otro que quiero que sepan es que nunca hemos experimentado tanta gloria de Dios como la que se ha hecho sentir desde entonces.

Termino diciéndoles que lo último que me sucedió y que implicó mi renuncia a la posición más alta, en Bolivia y que ejercía dentro de la organización a la cual pertenecí durante más de dos décadas, fue causada por Dios mismo, quien me pidió que renunciara a ello. Hoy comprendo a Pablo cuando dice: CADA DIA MUERO...

Estas tú dispuesto y dispuesta a renunciar a todo lo que Dios te pida, por amor a Él?
Hasta donde has podido descender en humillación, de tal forma que es para ti más fácil humillarse que cualquier otra cosa, que te aleje de Dios?
Estar frente a Dios implica estar de espaldas a los hombres, estar delante de Dios nos puede costar el abandono de la gente. Si te decides por Dios quiero decirte que te costará caro. No será fácil tu camino, ni el mio, pero vale la pena.

Por J Omar Tejeiro R.




Jesús Nació
 

Al Mundo Paz, Jesús Nació...

Nos dijo que recordáramos su muerte, y de su nacimiento nunca nos habló, pero los evangelios nos narran con lujos de detalles tal suceso que dividió la historia humana, en antes y después. Este nacimiento causó temor a Herodes Rey de Judea e hizo temblar su reino. Increíble que un niño nacido en un humilde pesebre causara tal conmoción. La profetisa Ana, hija de Fanuel de la tribu de Aser, había vivido largos años sin apartarse del templo, siriviendo de noche y de día, con ayunos y oraciones, esperando el nacimiento de este niño llamado Jesús. Esperando este día.

Los sabios y estudiosos habían indagado en las Escrituras, el mensaje profético y a través de sus conocimientos astronómicos habían capturado la estrella guiadora que señalaba y marcaba la ruta, como si fuese la brújula divina, que los llevaba hasta el mismo pesebre donde Jesús, nació.

Los ángeles en multitudes de huestes, trajeron las buenas nuevas a los humildes y piadosos pastores que vigilaban sobre sus rebaños: " hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre" fue la señal angelical, mientras entonaban cánticos de gozo, adoración y alabanzas a Dios.

Sí, un niño. El niño anunciado siglos antes por los profetas. El niño Dios, que se convertiría con los años en el valeroso Jesús de Nazareth, archienemigo del diablo, él había nacido, y era digno de que el mismo cielo lo anunciara. Unos estaban felices, otros con pánico, otros con asombro, otros desapercibidos e indiferentes, y otros celebrando el gran suceso del nacimiento de Jesús, adorando y bendiciendo junto a los ángeles al Rey, por eso el oro, el incienso y la mirra.

Por la historia hallamos que Jesús no nació en un diciembre, se cree que la fecha de su nacimiento fue en marzo o abril, pero nunca en diciembre. Se sabe incluso que esta es una fecha incluso muy pagana, sinembargo la intención ha sido buscar un día donde se recuerde el nacimiento de Jesús. La biblia dice además que nosotros no debemos vivir pendientes de los días, los meses y los años para guardarlos y que no debemos condenar a nadie por estas cosas.

¿ Pero cómo negar que Jesús nació ? si el mundo celebra el nacimiento de Jesús, de una manera tal que es hasta pecaminoso, eso no debe coartar mi libertad para gozarme y deleitarme en esta verdad, la verdad de que JESUS NACIÓ, quisiera que todos entendieran este gran suceso llamado popularmente NAVIDAD, pero esta verdad solo la comprenden los entendidos, aquellos que han sido alumbrados por la LA LUZ DEL EVANGELIO.

Recordar el nacimiento de Cristo, siempre nos producirá alegría, gozo, esperanza, fortaleza, amor, consuelo, pues todo esto y mucho más nos regaló el Padre, cuando nos dio a su hijo, el regalo más maravilloso que jamás alguien nos dio. ¿ Ya lo recibió? Jesús es el regalo de Dios para usted, puede recibirlo hoy si aun no lo ha hecho, él es el secreto para una navidad feliz.

Déjame gozarme junto a usted, con esta verdad, la verdad de que JESUS NACIO. La verdad de que con él es posible vivir siempre en navidad, en la verdadera navidad que proclamaron el Espíritu Santo y los ejércitos angelícales. Por eso gózate y llénate de paz en navidad y siempre.

J Omar Tejeiro R.



Un Asunto Personal
 

¿HA DECIDIDO USTED RECIBIR EL DON GRATUITO DE DIOS?

Si esta decidido, debe orar al Señor. Puede hacerlo en sus propias palabras, o si necesita ayuda puede hacer suya esta "oración del pecador"...

Señor Jesús: Sé que soy pecador y que necesito perdón. Sé que moriste en la cruz por mí. Me arrepiento de mis pecados y te pido perdón. Te invito a que entres en mi corazón y en mi vida. En este momento te confieso como mi Salvador y prometo seguirte como mi Señor. Gracias por haberme salvado. Amén.

¿Le ha pedido a Cristo que perdone sus pecados? ¿Le ha pedido que le salve? ¿Le ha dado el control completo de su vida a Jesus? ….. si asi lo ha hecho, bienvenido a la familia de Dios. ¿Por que no se detiene un momento para darle gracias a Dios por su salvación ?

¿QUE QUIERE JESUS QUE USTED HAGA AHORA?


Primero, El quiere que usted esté seguro de su salvación. Usted puede tener la certeza de una vida eterna:

1. Porque ha nacido de nuevo y el nacimiento es experimentado una sola vez (vea 2da de Corintios 5:19).

2. Por su dedicación entera al Señor, usted ha hecho lo que dice la Biblia
(vea Romanos 10:13).

3. Porque Dios así lo ha dicho (vea 1ra de Juan 5:11-13).

4. Porque Dios así lo ha prometido (vea Juan 5:24).

Segundo, Como evidencia de haber dado a Jesús el control de su vida, é1 quiere que usted le confiese públicamente y le siga en obediencia mediante el béutismo por inmersión y haciéndose miembro de una iglesia local. La Biblia dice: "Los que recibieron su palabra fueron bautizados. Y . . . el Señor añadía todos los días ... a los que habian de ser salvos. (Hechos 2:41,47).

Tercero, Jesús desea que usted crezca y se convierta en un discípulo fuerte y fiel. La Biblia dice: "Desead, como niños recien nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcaís para salvación, si es que habeis gustado la benignidad del Señor"
(vea 1ra de Pedro 2:2,3).

Hay cuatro cosas indispensables para su crecimiento:
1. Alimento. La Palabra de Dios, la Biblia, es el alimento espiritual. Léala, escúchela cuando es enseñada y predicada, estúdiela, trate de memorizarla, practíquela.

2. Aliento. La oración es el aliento espititual. Pase un tiempo todos los días hablando con Dios. Hable con é1 de lo que usted hace, de sus problemas, de sus necesidades; háblele acerca de su familia, sus amistades. dígale cuánto usted le ama y exprésele su agradecimiento.

3 . Ejercicio. Destreza espiritual es ayudar a otros, es testificar de Cristo, es usar de su tiempo y energía en la obra del Señor, es ser un ejemplo al mundo en que vive.

4. Descanso. Descanso espiritual quiere decir adoración: adoración con la iglesia en el templo y adoración en su vida privada. Es esperar en Dios, con serenidad. Es renovación física y espiritual.

Cuarto, Jesús quiere que usted sea victorioso en su vida diaria. La Biblia dice: "Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe" (vea 1ra de Juan 5:4).

1. La vida Cristiana es una batalla, pero estamos seguros de la victoria…. porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo" (vea 1ra de Juan 4:4).

2. Aun con la certeza de que somos victoriosos, habrá momentos de desobediencia y fracaso, porque somos humanos. Dios ha provisto los medios por los cuales podemos ser limpios de nuestros pecados diarios. Su palabra dice: "Si confesamos nuestros pecados, é1 es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (vea 1ra de Juan 1:9).

3. Así que, cuando usted peque, no lo niegue ni trate de disculparse. Digalo a Dios y acójase a su promesa.

Que Dios le bendiga !Si decidió aceptar a Cristo en su corazón después de leer esta
página, oprima aquí para enviarle correo electronico a J Omar Tejeiro.





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